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Mejoran inmuebles donde laboran y viven colaboradores cubanos

No todo está hecho, pero las mejoras en las condiciones de vida y de trabajo de nuestra gente en predios de Venezuela son ciertas. Más de 120 inmuebles, entre hogareños y asistenciales, fueron objetos de mantenimiento o reparación el año pasado, con el empuje de las propias misiones como principal recurso

B arinas, Venezuela.–Las ventanas y puertas, ya restauradas, y el techo sin grietas, ahora. Tampoco hay heridas en la pared, ni la humedad se escurre como antes a los cuartos de Ariadna y sus compatriotas cubanos en el barinés municipio de Obispo, asiento del Centro de Diagnóstico Integral (CDI), donde cumplen misión de salud.

Hasta hace poco era más difícil la estancia en el sitio, donde «resistimos y, cada vez más contentos, prestamos servicios», dice Ariadna Machado Peña. Una sonrisa da fe de buen ánimo en la enfermera del Guaso, frente al remozado local contiguo a otros seis que, como el de ella, acogen a internacionalistas cubanos, en horas de sueño, alimentación y descanso, después de cada jornada.

No todo está hecho, pero las mejoras en las condiciones de vida y de trabajo de nuestra gente en predios de Venezuela son ciertas. Más de 120 inmuebles, entre hogareños y asistenciales, fueron objetos de mantenimiento o reparación el año pasado, con el empuje de las propias misiones como principal recurso.

El esfuerzo no se detiene. Según Oslien Díaz Delgado, funcionario de nuestras misiones, otras 200 viviendas, 160 CDI, varias coordinaciones estaduales y dos villas de tránsito recibieron mejoras en lo que va de este año. La recuperación de electrodomésticos favoreció a 4 100 cooperantes en ese periodo.

A nuestros internacionalistas aquí la resistencia creativa no les es ajena. El «resistimos», de una enfermera cubana y sus coterráneos, sin reparar en lo adverso, extracta ese espíritu de los que han venido a colaborar, a contrapelo de encrucijadas, como Ariadna y sus compatriotas.