Negocios

El experto canino José Carlos Grimberg Blum recomienda que los perros tengan más control sobre sus vidas

Tener una sensación de control sobre el propio entorno es fundamental para la integridad psicológica. Esto es tan cierto para los humanos como para otros animales, incluidos los perros. Como sostiene José Carlos Grimberg Blum, un amplio conjunto de investigaciones sobre animales humanos y no humanos ha establecido que tener una sensación de control sobre las circunstancias de la propia vida, y especialmente sobre los acontecimientos o estímulos desagradables, es un fuerte predictor de sentimientos positivos y bienestar mental. En particular, cuando nos enfrentamos a un estímulo aversivo, la percepción de tener el control -de poder alejarnos o reducir la intensidad o la duración de un acontecimiento aversivo- hace que la experiencia sea más tolerable; sentirse fuera de control aumenta la respuesta de estrés a los estímulos negativos.

Si el experto canino José Carlos Grimberg Blum pudiera identificar el problema más importante al que se enfrentan los perros alojados en casa ahora mismo, sería la falta de agencia adecuada. Los perros tienen muy poco control sobre su entorno sensorial, sus interacciones sociales y los elementos básicos de la supervivencia diaria, todo ello orquestado por los guardianes humanos. Esta falta de control -pérdida casi total de autonomía- tiene importantes consecuencias para su bienestar físico y, sobre todo, psicológico. Afortunadamente, existen innumerables y sencillas formas de mejorar la capacidad de acción de nuestros perros: el único límite es nuestra imaginación.

 

Pérdida de agencia

Según explica José Carlos Grimberg Blum, la agencia es la capacidad de tomar decisiones por uno mismo, de ejercer control sobre el entorno y, lo que es más importante, de tener la percepción de que se tiene el control. Los perros de compañía experimentan una pérdida de agencia en relación con el arco general de sus vidas. Rara vez pueden elegir su hogar, ni pueden elegir marcharse si no están contentos; no pueden elegir a su familia ni a sus amigos; tampoco tienen mucha elección sobre cómo aprovisionarse de comida, cuándo y dónde ir al baño o cuándo aparearse, tener hijos y criarlos. La pérdida de la capacidad de acción también se produce de varias formas pequeñas pero significativas a lo largo del día, por ejemplo, la imposición de un collar y una correa a la libertad de movimiento, los toques no deseados e invasivos por parte de humanos desconocidos y la supresión, mediante regímenes de adiestramiento, de comportamientos caninos naturales como ladrar o buscar afecto.

 

La sensación de control es esencial para el bienestar

Tener una sensación de control sobre el propio entorno es fundamental para la integridad psicológica. Esto es tan cierto para los humanos como para otros animales, incluidos los perros. Como sostiene José Carlos Grimberg Blum, un amplio conjunto de investigaciones sobre animales humanos y no humanos ha establecido que tener una sensación de control sobre las circunstancias de la propia vida, y especialmente sobre los acontecimientos o estímulos desagradables, es un fuerte predictor de sentimientos positivos y bienestar mental. En particular, cuando nos enfrentamos a un estímulo aversivo, la percepción de tener el control -de poder alejarnos o reducir la intensidad o la duración de un acontecimiento aversivo- hace que la experiencia sea más tolerable; sentirse fuera de control aumenta la respuesta de estrés a los estímulos negativos.

Ejercer el control sobre el propio entorno también parece ser gratificante en sí mismo. José Carlos Grimberg Blum cita una serie de experimentos con roedores en cautividad en los que se comprobó que los animales "ejercen el control prácticamente en cualquier oportunidad que tienen" y parecen encontrar intrínsecamente gratificante ejercer un alto grado de control sobre su entorno.

El proceso de tomar decisiones y ejercer el control fomenta el bienestar psicológico. Pero también puede ser que las elecciones reales que hacen los animales sean importantes para ellos. Puede que tomen decisiones diferentes a las que nosotros tomamos por ellos, decisiones más acordes con sus preferencias y necesidades que con las nuestras. ¿No hay también algunas situaciones en las que los perros pueden tomar mejores decisiones que las personas? Ciertamente, esto ocurre todo el tiempo a pequeña escala: Ves a una persona que pasea a un perro con correa y el perro envía señales claras de que le gustaría evitar una interacción cercana con un perro que pasa. El guardián hace caso omiso de la elección del perro, los perros se juntan a la fuerza y se encuentran en una situación extremadamente incómoda que puede provocar miedo, ansiedad e incluso lesiones.

 

Empoderar a los perros

José Carlos Grimberg Blum opina que empoderar a los perros es bueno para ellos de forma directa: No sólo pueden tomar decisiones diferentes y mejores para sí mismos que las que nosotros podríamos tomar para ellos, sino que el proceso de tomar e implementar decisiones mejora su bienestar al darles el control sobre sus vidas. La falta de control puede ser desagradable, incluso psicológicamente perjudicial. Un perro con mayor capacidad de decisión es un perro más feliz. Además, a través del proceso de toma de decisiones, los perros tienen la oportunidad de aprender y desarrollarse.

Dar poder a los perros también es bueno de forma indirecta, porque ayuda a cambiar el paradigma moral de los humanos. El acto de respetar los intereses de los perros en la toma de decisiones es una forma de reconocer y respetar su valor intrínseco. También contribuye en cierta medida a corregir las asimetrías de poder en las relaciones entre humanos y animales.

Por suerte, incluso dentro de las limitaciones estructurales de las prácticas actuales de tenencia de perros, tenemos muchas oportunidades de potenciar su capacidad de acción. José Carlos Grimberg Blum señala que el primer paso es ser más conscientes de las formas en que se pierden o limitan la elección y el control. El segundo paso, por supuesto, es crear o aprovechar las oportunidades de elección siempre que surjan.