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Batear y lanzar

Bancamiga
Fue restablecido el servicio comercial del Metrocable de San Agustín

El trabajo simultáneo que está realizando Shohei Othani en grandes ligas desde la campaña del 2018 como lanzador y bateador el único precedente similar que existe a ese nivel ha sido el de Babe Ruth en las temporadas de 1918 y 1919.

No obstante, en las Ligas Negras y en los circuitos hispanos de la primera mitad del siglo pasado este tipo de jugador era bastante común. Uno de los casos más emblemáticos fue el del conocido Alonzo Perry, uno de los más completos atletas que han jugado béisbol. Excelente como lanzador y bateador, desarrollaba además velocidad en las bases y como inicialista era brillante defensivamente. Otro ejemplo es el de Wilmer Fields, estelar con los Homestead Grays en los años cuarenta, jugó con Estrellas Orientales en 1953 trabajando consistentemente como lanzador y bateador.

Un puntual de Águilas Cibaeñas en la obtención de su primera corona en 1952 lo fue el venezolano Emilio Cueche, tanto con el bate como con el brazo desde el montículo. Disparó para promedio de .290 en 90 turnos al bate y completó 148 episodios con PCL de 2.80.

El caso más notorio de un personaje capaz de hacerlo todo es sin dudas el de Martín Dihigo, reconocido como el más completo jugador en la historia del béisbol. En la campaña de 1935-36, en la potente liga cubana, condujo al equipo Santa Clara a ganar la corona, contribuyendo como lanzador con marca de 11-2 en 18 juegos que lanzó completando catorce, cuatro por blanqueada. Obtuvo el título de bateo con promedio de .358 y co-lider de carreras remolcadas, además de dirigir el grupo. ¡Ganó el galardón de Jugador Más Valioso y fue manager campeón!

Entre los dominicanos, en la primera campaña del béisbol independiente en 1951 se destacó Guayubín Olivo como jardinero derecho del Licey y lanzador estelar. Disparó para promedio de .285 y OPS de .715 remolcando treinta anotaciones en 177 apariciones al plato y en el rol de lanzador ganó el liderato de ponches, PCL y victorias, la tradicional triple corona del pitcheo.

Son muchos los casos análogos a los señalados y muy reducido el espacio para indicarlos.